Esenciales
Nuestra visión:
San Diego para Jesús.
Nuestra misión: ¿Qué hacemos?
Construir una Casa de Dios que refleje el Corazón de Dios. Alcanzar a todos para Jesús, llevando a Jesús a todos.
Nuestro propósito: ¿Por qué lo hacemos?
Ver vidas transformadas por el poder de Jesús y capacitar a esas personas para que ayuden a otros a experimentar la misma transformación.
Nuestro mandato: ¿Cómo lo hacemos?
Ganar almas, hacer discípulos.
Parte 1: Lo que creemos
1. CREEMOS EN DIOS
Creemos en un Dios personal, presente y con propósito, que no está alejado de la creación, sino profundamente involucrado en ella. Es trascendente (está por encima de todo) e inminente (está cerca de todo), lo que significa que es lo suficientemente poderoso como para gobernar el universo y lo suficientemente cercano como para preocuparse por tu vida.
Jeremías 29:13-14
“Si me buscas con toda sinceridad, me encontrarás. «Me dejaré encontrar por ti», dice el Señor.
“Dios no solo tiene el control de todo, sino que está comprometido contigo en todo.”
2. CREEMOS EN JESÚS
Creemos que Jesús es el Hijo de Dios, plenamente Dios y plenamente hombre, que vivió la vida que nosotros no pudimos vivir, murió la muerte que merecíamos y resucitó para darnos una vida que no habíamos ganado. Él no es solo un ejemplo a admirar, sino un Salvador al que debemos recibir.
Romanos 10:9
“Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón… serás salvo.”
“Jesús no vino a hacer buenos a los malos, sino a dar vida a los muertos.”
3. CREEMOS EN EL ESPÍRITU SANTO
Creemos que el Espíritu Santo es la presencia activa de Dios en la vida del creyente, guiándonos, convenciéndonos, fortaleciéndonos y transformándonos desde adentro hacia afuera. No es una fuerza que se utiliza, sino una persona que guía, y Él produce tanto poder para cumplir un propósito como frutos que forjan un carácter sólido.
Juan 14:26
“Pero cuando el Padre envíe al Consolador, es decir, al Espíritu Santo, como mi representante, él les enseñará todo y les recordará todo lo que les he dicho.
“El Espíritu Santo no solo te ayuda a vivir para Dios, sino que vive en ti para que Dios pueda vivir a través de ti.”
4 CREEMOS EN LA SALVACIÓN POR GRACIA
Creemos que la salvación es un don de Dios, no una recompensa por el buen comportamiento. Se recibe por la fe, no se alcanza por el esfuerzo. La gracia significa que Dios te da lo que jamás podrías ganar y te provee lo que jamás podrías mantener por ti mismo.
Romanos 10:9
"ISi declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
“La gracia no consiste en que Dios rebaje el estándar, sino en que Dios lo cumple por ti.”
5. CREEMOS QUE LA BIBLIA ES LA VERDAD
Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada y con autoridad, confiable, relevante y necesaria para la vida. No solo ofrece sugerencias, sino que marca el rumbo. No es solo información para considerar, sino la verdad sobre la cual edificar tu vida.
2 Timoteo 3:16–17
“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, reprender, corregir e instruir en justicia…”
“La Biblia no es solo un libro que lees, es una verdad que te lee a ti.
“Creemos en:
Un Dios que está presente
Un Salvador que es poderoso
Un espíritu que es activo
Una gracia que es suficiente
Y una Palabra que es definitiva”
¿QUÉ ES EL DISCIPULADO?
Definición:
El discipulado no es información, es transformación.
No es asistir, es seguir.
No es saber de Jesús, es vivir como Jesús.
El discipulado es el proceso de formar tu vida alrededor de la persona, la voz y el estilo de vida de Jesús.
Mateo 4:19
“Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.”
Jesús no dijo “aprendan de mí”, dijo “síganme.”
El discipulado no empieza con conocimiento, empieza con una decisión.
No eres discípulo por lo que sabes, eres discípulo por a quién sigues.
EL PROBLEMA MODERNO
Hoy tenemos cristianos informados… pero no formados.
Sabemos versículos, pero no tenemos hábitos.
Creemos en Dios, pero no vivimos con Dios.
Consumimos contenido, pero no cambiamos conducta.
El mayor peligro de la iglesia hoy no es la falta de verdad, es la falta de transformación.
DISCIPULADO = DEVOCIÓN + DISCIPLINA
Si el discipulado es el resultado,la devoción y la disciplina son el sistema.
PARTE 1: DEVOCIÓN
¿Qué es devoción?
Devoción es amor expresado con intención.
Es tu conexión con Dios.
Es tu deseo por Dios.
Definición clara:
Devoción es querer estar con Dios.
Salmo 27:4
“Una cosa he demandado al Señor… que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida…”
David no quería lo que Dios daba…quería a Dios mismo.
La devoción no busca la mano de Dios, busca su rostro.
Señales de una vida devocional sana:
Tienes hambre espiritual.
Buscas a Dios sin que te obliguen.
Disfrutas su presencia, no solo sus promesas.
Sin devoción, el cristianismo se vuelve religión.
Cuando pierdes la devoción, sigues haciendo cosas para Dios, pero ya no estás con Dios.
PARTE 2: DISCIPLINA
¿Qué es disciplina?
Disciplina es obediencia sostenida aunque no tengas ganas.
Es tu estructura con Dios.
Es tu compromiso con Dios.
Disciplina es hacer lo correcto aunque no lo sientas.
1 Corintios 9:27
“Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.…”
Muchos quieren crecer espiritualmente, pero sin hábitos espirituales.
Tu vida no cambia por lo que sientes, cambia por lo que decides.
Señales de una vida disciplinada:
Tienes tiempo con Dios aunque no tengas ganas.
Tomas decisiones correctas aunque cuesten.
Permaneces cuando es difícil.
Sin disciplina, la devoción se vuelve en emoción.
LA TENSIÓN QUE DEFINE AL DISCÍPULO
Aquí está el balance:
Devoción sin disciplina = emoción sin fruto
Disciplina sin devoción = religión sin vida
El discipulado ocurre cuando tu corazón quiere a Dios y tu vida se ordena para Dios.
JESÚS ES EL MODELO
Jesús tenía ambas:
Devoción: se apartaba a orar constantemente (Lucas 5:16)
Disciplina: obedeció hasta la cruz (Filipenses 2:8)
Jesús no solo amaba al Padre, también obedecía al Padre.
APLICACIÓN PRÁCTICA
Para crecer en DEVOCIÓN:
Habla con Dios diariamente.
Lee la Biblia para conocerlo, no solo para cumplir.
Practica momentos de alabanza y disfruta su presencia.
Para crecer en DISCIPLINA:
Establece a Dios como tu primer prioridad.
Construye lo que Dios está construyendo.
Sé constante, no perfecto.